lunes, 30 de junio de 2008

GUIA PARA LA ELABORACION DEL PROTOCOLO

Un protocolo es una síntesis que reorganiza, ordena y jerarquiza los puntos más relevantes tratados durante un evento. Consiste en primera instancia en una descripción objetiva de los temas, hechos o sucesos acaecidos durante la sesión o reunión y, en segundo lugar, es un producto escritural de registro que narra, de manera precisa, el desarrollo de los aspectos fundamentales de un trabajo realizado.

Un protocolo es más que un acta; es decir, va más allá de recapitular de manera cronológica y puntual cada uno de los sucesos ocurridos en un evento o reunión; no es un simple resumen; no es un ensayo crítico sobre un determinado proceso de trabajo, no es una compilación de opiniones sueltas, expuestas a lo largo de una sesión, encuentro o seminario.

El protocolo, como instrumento de trabajo y seguimiento de un proceso, es importante porque permite, entre otras cosas:

v Convertir las opiniones sueltas en enunciados con sentido.

v Enterar a las personas ausentes de un trabajo desarrollado durante algún tipo de sesión.

v Concentrar la atención de los participantes hacia los temas prioritarios de una exposición, a la vez que dirigirla de manera consciente.

v Reforzar el proceso de enseñanza-aprendizaje en tanto la reconstrucción de un proceso permite fijar con mayor fuerza campos de información

v Contar con una descripción narrada de primera mano que posibilita construir la memoria de un proceso y, al mismo tiempo registrar las decisiones fundamentales que se tomen en el curso de la discusión.

v Conocer las distintas formas y maneras como los participantes de un evento interpretan la experiencia, resaltando determinados hechos o enfatizando algunos puntos.

v Identificar aquellos temas en los cuales el grupo logro una adecuada o inadecuada asimilación de los contenidos. De la misma manera, detectar cuáles temas que eran importantes pasaron desapercibidos, o los vacíos que deben cubrirse en posteriores oportunidades. Y finalmente, evidenciar las zonas de consenso en torno a decisiones, asuntos o problemas.

ESTRUCTURA DEL PROTOCOLO

1. Identificación de la situación:

Lugar geográfico.

Fecha

Hora

Ambiente espacial.

Participantes.

Duración.

Momentos de la sesión.

2. Descripción de las actividades: Si se hizo mediante: Exposición, trabajo de grupo; si fue utilizado taller, plenaria, grupo focal o dinámica de observación.

3. Temas tratados en orden de importancia: no se trata de enumerar los temas, sino de desarrollarlos narrativamente.

4. Decisiones o acuerdos fundamentales a que se llegaron: referidas al inmediato o largo plazo, pueden haber surgido durante el desarrollo del evento y no siempre al final.

5. Tareas asignadas, compromisos establecidos, responsables: Es el puente de conexión entre uno y otro evento o entre las sesiones. Pueden consistir en lecturas asignadas, trabajos por realizar, ejercicios formales y no formalizados.

Tomado de materiales preparados por Fernando Vázquez y Penélope Rodríguez, Pontificia Universidad Javeriana – Facultad de Educación – Area de Lecto-escritura.

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